La diarrea causada por anemia ferropénica y el retraso en el crecimiento son muy comunes. ¿Cuáles son las técnicas para suplementar hierro en lechones durante el invierno y la primavera?
El hierro es uno de los oligoelementos importantes en el cuerpo del cerdo, y es una materia prima esencial para la síntesis de hemoglobina, mioglobina y varias oxidasas. Si el cuerpo del cerdo carece de este material, los lechones desarrollarán anemia por deficiencia de hierro.
El elemento hierro es uno de los oligoelementos importantes en el cuerpo del cerdo, y es una materia prima esencial para la síntesis de hemoglobina, mioglobina y varias oxidasas. Si el cuerpo del cerdo carece de esta materia prima, los lechones pueden sufrir anemia ferropénica. Según los datos, las reservas de hierro en los lechones recién nacidos son solo de 30 mg a 50 mg, mientras que los lechones lactantes necesitan de 7 mg a 8 mg de hierro por día para su crecimiento, pero obtienen menos de 1 mg de hierro diariamente de la leche materna. Por lo tanto, los lechones menores de un mes que solo obtienen hierro de la leche materna y no reciben otros suplementos, son propensos a anemia, diarrea, infertilidad y otros síntomas de anemia ferropénica. Normalmente, los lechones tienen un período fisiológico de anemia; si el suministro de hierro es insuficiente o no oportuno, es difícil superar este período. Durante la temporada de pastoreo o alimentación suplementaria con hierba fresca en verano y otoño, las cerdas y los lechones pueden obtener cierta cantidad de hierro de la hierba. Sin embargo, en invierno y a principios de primavera, cuando hay escasez severa de forraje verde, los lechones pierden la oportunidad de suplementar hierro naturalmente, lo que dificulta superar el período fisiológico de anemia y puede causar anemia ferropénica grave, lo que conduce a la muerte o al desarrollo deficiente.


1. Síntomas de anemia ferropénica
Los lechones pueden sufrir anemia ferropénica durante todo el año, pero es más común en invierno y primavera. En sistemas de cría cerrados, los lechones menores de un mes (especialmente los lechones lactantes de 2 a 3 semanas de edad) son los más afectados. Los lechones enfermos muestran apatía, se separan del grupo, se acuestan, tienen disminución del apetito, desnutrición, pelo erizado, temperatura corporal normal o baja, mucosas pálidas, orejas grisáceas a la luz, con vasos sanguíneos apenas visibles, poca hemorragia al pinchar, aumento de la respiración y pulso, y jadeo al mínimo esfuerzo. Algunos lechones parecen tener buen estado corporal y crecimiento normal, pero pueden colapsar y morir repentinamente durante la actividad. Al pinchar la vena auricular para extraer sangre, esta es pálida, diluida y difícil de coagular.
2. Medidas preventivas
Primero, fortalecer la gestión de la alimentación de las cerdas lactantes, proporcionando alimentos ricos en proteínas, vitaminas y minerales, prestando especial atención a la suplementación de hierro, cobre, zinc y otros oligoelementos. También se pueden colocar platos con tierra roja o tierra profunda seca en el corral para que los lechones laman libremente. Además, se puede suplementar hierro mediante inyecciones. Para algunos lechones reproductores, se puede inyectar dextrano ferroso o solución inyectable de hierro y cobalto a los 3 días de edad.
3. Métodos de tratamiento
(1) Suplementación oral de hierro. Los preparados comunes de hierro incluyen sulfato ferroso, además de hierro pirofosfato, hierro láctico, hierro reducido, entre otros. Para mejorar la absorción de hierro, a menudo se combina con sulfato de cobre. El método es: mezclar 2.5 g de sulfato ferroso, 1 g de sulfato de cobre y 1 kg de agua; administrar 0.25 ml por kg de peso corporal del lechón por vía oral una vez al día durante 2 semanas consecutivas. También se puede mezclar 100 g de sulfato ferroso y 20 g de sulfato de cobre en polvo fino con 5 kg de arena fina o tierra roja y esparcir en el corral para que los lechones coman libremente.
(2) Suplementación de hierro por inyección. Los preparados comunes incluyen dextrano ferroso, solución inyectable de hierro y cobalto, y solución inyectable de sorbitol, entre otros. En condiciones normales, se inyectan 2 ml de dextrano ferroso o solución inyectable de hierro y cobalto por vía intramuscular profunda, con una sola dosis que cura; si es necesario, se puede repetir una inyección intramuscular de media dosis una semana después.
4. Precauciones
(1) La cantidad de hierro suplementado debe ser adecuada. Un exceso de hierro puede inhibir la absorción de otros oligoelementos como zinc y magnesio en el intestino. La absorción excesiva de hierro puede acumularse en ciertos órganos del cuerpo, como corazón, hígado y páncreas, causando precipitación de hemoglobina.
(2) Durante la suplementación de hierro, se debe suspender o reducir la alimentación de ciertos piensos, como polvo de conchas, harina de huesos, carbonato de calcio y otros piensos ricos en calcio, así como piensos que contienen taninos, como sorgo y salvado de trigo, para no reducir la eficacia del suplemento de hierro.
(3) Durante la suplementación de hierro, evitar la administración simultánea de ciertos medicamentos que contienen aluminio, magnesio o calcio, ya que pueden formar compuestos insolubles o precipitados con el hierro en el intestino. La tetraciclina puede formar complejos con el hierro; la cloranfenicol puede reducir o anular la eficacia del hierro; los anticolinérgicos pueden afectar la absorción de hierro; el yoduro de potasio, carbonatos y taninos pueden producir precipitados con el hierro; la vitamina E puede unirse al hierro y anular su efecto, entre otros.
(4) Al usar sulfato ferroso, debe triturarse y administrarse inmediatamente, sin dejarlo expuesto al aire por mucho tiempo para evitar su oxidación a hierro tóxico de valencia alta.
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